La responsabilidad: Solo nuestra, de los adultos

20.10.2017

Muchas veces culpamos a nuestros hijos de nuestros enfados y estados de animo por su mal comportamiento y no nos damos cuenta de que somos nosotros, como adultos, los únicos responsables de nuestra actitud y también, los que hemos generado ese "mal comportamiento" del menor.

Es algo muy simple y Chayanne nos lo dice bien claro:
Antes de pedir tenemos que dar


Por qué hacemos esto? Resumiendo mucho: proviene de la herencia recibida en nuestra infancia, es simplemente, lo que hicieron con nosotros, la única forma que hemos conocido de actuar y la que, además, la sociedad nos sigue empujando a hacer.

Pero si nos paramos a pensar, esto no es justo ni tiene ningún razonamiento lógico.

Nosotros los adultos les estamos exigiendo a los niños, que acaban de llegar, que tienen su cerebrito desarrollándose, que son dependientes totalmente de nosotros, en fin... Que son niños! que primero demuestren ellos para entonces nosotros reaccionar.

No creéis que es el mundo al revés?

Ellos vienen de fabrica llenos de amor y simplemente necesitan que nosotros cubramos sus necesidades: alimento, contacto físico, conexión emocional, higiene, sueño, seguridad y poco mas.

Si nosotros satisfacemos esas necesidades el bebé es feliz y no va a llorar, pero si alguna de estas necesidades no es cubierta el bebe va nos va a decir que tiene una carencia y la única forma que tiene de hacerlo es llorando. Da igual cual sea su necesidad no cubierta, el solo sabe una forma de reclamar.

Y nosotros, en vez de escucharle, entenderle y cubrir esa necesidad que se nos había escapado, que hacemos? le pasamos la responsabilidad a el: es que este niño es insoportable, es que es un llorón y bueno, todas esas frases y etiquetas que nos han puesto a todos durante siglos.

Así comienzan nuestros problemas, mas bien los problemas de nuestros hijos, que ya desde bien pequeñitos son incomprendidos y esto solo suele empeorar.

Cuando crecen, van teniendo otro tipo de necesidades y también sus formas de reclamarlas van cambiando. Empiezan las rabietas, los gritos, el pegar... pero los que no cambiamos somos nosotros que seguimos sin entenderles y por supuesto seguimos etiquetando y culpándolos a ellos.

Os acordáis de vuestra infancia? Por favor, parad y recordad.

Recordad vuestros sentimientos de impotencia, de soledad, de incomprensión...

Eso es lo que nuestros hijos están sintiendo ahora. Duele parase y darse cuenta, verdad?

Imaginemos cómo se sienten hoy nuestros hijos intentando hacernos ver sus necesidades mientras nosotros los juzgamos, los culpamos y les exigimos un comportamiento que nosotros no mostramos.

Todo mal comportamiento muestra una necesidad no cubierta

Cambia hoy!

Da antes de pedir

Empieza a darle tu a tu hijo lo que el necesita y veras como sus malos comportamientos empiezan a remitir, veras como a tu hijo se le ilumina la cara al ver que por fin estas ahí, que le escuchas, que le entiendes...

Te vas a dar cuenta de como cambian las cosas solo con tu cambio.

Pasa tiempo especial con el, jugando o simplemente viendo como juega y atenta a cuando te pida su atención, (sin móviles ni tu cabeza pensando en lo que debería estar haciendo), simplemente un tiempo especial para el.

Es mucho más eficaz que castigar después de un mal comportamiento generado por falta de atención.

Ten este mantra en tu cabeza y cuando veas un mal comportamiento de tu hijo repitelo:

"Todo mal comportamiento muestra una necesidad no cubierta"

y desecha todo los pensamientos preestablecidos como etiquetas o culpas, piensa que puede estar pidiéndote tu hijo con ese comportamiento y como puedes satisfacerlo.

Quizas no lo puedas hacer en ese mismo momento de la rabieta, pero si después.

Comparte con otras madres y padres que quieran mejorar la relación con sus hijos y descubre más sobre como ser la madre que tus hijos merecen.