Hasta donde podemos llegar de la mano del "humor"?

01.05.2017

Tiras cómicas, viñetas o simplemente personas a través de las redes sociales usamos el humor portando la bandera de la libertad de expresión para mostrar opiniones y criticar personas o instituciones. En principio es perfectamente lícito, pero ¿hasta donde podemos llegar? ¿Hay límites o todo vale?

Os hace gracia este chiste?

Yo lo recibí el otro día recién levantada en un grupo de antiguos alumnos y no creía lo que estaban viendo mis ojos.

El compañero que lo compartió es padre de un niño de 4 años. Sé que él no es ningún pederasta y que no está haciendo, al menos conscientemente, apología del abuso sexual infantil.

Pero que no lo haga conscientemente no quiere decir que no lo esté haciendo. Banalizar y llegar a ver gracioso que un padre vaya a poner a masturbarle a su propio hijo, es algo que me hace pensar hasta donde puede llegar esta sociedad.

Quizás después de 9 años fuera de España mi sentido del humor político-social no pilla las sutilezas que este tipo de páginas despliega a diestro y siniestro. Pero sabes?, me alegro de que así sea, me alegro de todavía tener algo de sensibilidad y sentido crítico para definir mis límites de tolerancia.

Tras expresar mi desacuerdo y crítica a ese tipo de chistes que promoven la pederastia lo que más me ha sorprendido han sido las reacciones. 

Su defensa fue decir que sacamos las cosas de quicio, me acuso de creerme juez y con derecho a proclamarme defensora de causas y me soltó una parrafada indescriptible donde me comparaba con "los Templarios que cortaban el gaznate a cualquiera en nombre del señor... "

Pero lo peor, en mi opinión, no fue eso ya que él obviamente estaba defendiéndose de un ataque ya que yo había criticado su intervención en vez de reírle la gracia. Lo peor fueron las reacciones del resto del grupo. En resumen decían que sí, que el chiste era de mal gusto pero bueno que era solo eso: un chiste y que no había que ser más papistas que el papa. Solo una compañera compartía algo mi visión y le echó la bronca por compartir ese tipo de cosas.

Me quedé realmente conmocionada al comprobar como están aceptadas este tipo de cosas en la sociedad y que bajo las banderas del humor y la libertad de expresión todo vale.

Pero yo me pregunto: donde queda la libertad de esos niños que son violados y explotados por sus propios padres? Que gracia les haría encontrarse este tipo de viñetas cuando abran sus redes sociales? Quien los defiende a ellos?

La actitud global parece que es: bueno, sabemos que estas cosas pasan, que hay padres que abusan de sus hijos, que hay redes de pederastia y que hay padres que venden a sus hijos por algo para comer, pero... que podemos hacer nosotros? No está a nuestro alcance solucionarlo ni somos responsables, así que miro hacia otro lado y dejo de sentirme mal, total es un problema que no me toca.

En mi opinion si somos responsables, todos, desde el momento en que nos tapamos los ojos y no queremos ver y si encima somos capaces de reírnos de esto y compartirlo, aunque no queramos, lo estamos promoviendo y ayudando a que sea normal, como era hace unos años (y no tantos) que un hombre gritara y pegara a una mujer frente a la multitud y nadie se inmutara.

Nos queda mucho trabajo para conseguir que no haya ni un solo niño abusado o explotado en el mundo. Si solo se consiguiera que a todos les respetaran sus derechos estaríamos muy bien. Pero estamos a años luz y viendo que la sociedad lleva este camino creo que nos estamos alejando de nuestra esencia humana y de mantener algún viso de empatía.

Yo no voy a ser partícipe de estas cosas y voy a luchar contra ello aunque me tilden de lo que sea y me aparten de sus grupos. Realmente no quiero estar en grupos que promuevan o simplemente vuelvan la cara a los verdaderos estragos de la sociedad como son la pederastia, el abuso infantil en todos sus formatos o el abuso a las mujeres.

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