7 formas de nutrir la valía de tus hijas

30.08.2018

El fundamento de la valía es uno de los pilares más importantes de nuestro YO y, en el caso de las mujeres, condiciona enormemente el rol que desempeñamos en  la sociedad.

Cuando nuestra valía está por los suelos nos sentimos invisibles, incapaces, frustradas, somos víctimas y en ese estado solo podemos quejarnos. Incluso terminar el día sin desfallecer, se nos hace un largo camino cuesta arriba.

Cuando nos sentimos valiosas, en cambio, somos capaces de todo, la vida nos sonríe, estamos exultantes, irradiamos energía. El mundo se nos queda pequeño para mostrar hasta dónde podemos llegar.

Todas queremos que nuestras hijas, cuando lleguen a la adolescencia, posean la estabilidad emocional y la confianza en sí mismas necesaria para enfrentarse con éxito a todos los desafíos que se les presentarán al salir al mundo ellas solas.

Si queremos que la entrada en la madurez de nuestras hijas sea exitosa y que cuenten con las herramientas para enfrentar todos esos retos que les esperan, necesitamos actuar hoy.

Durante los primeros años de vida de cada persona, se crea y se desarrolla el fundamento de la valía y, si no lo nutrimos debidamente, quedará fracturado de por vida. Repararlo y nutrirlo en la etapa adulta es un reto mucho mas difícil al que, todas nosotras nos enfrentamos diariamente, pero tu hija está a tiempo de recibir lo que necesita.

Hoy puedes hacer que tu hija desarrolle un sentido del valor personal inquebrantable, que será su mejor defensa ante cualquier ataque que pueda recibir del exterior. Será una mujer segura de sí misma y con una autoestima a prueba de balas.

Nutrir la valía de nuestras hijas no es algo complicado, sólo necesitamos ser conscientes y mirarlas con el corazón. En nuestra casa, usamos estos sencillos principios para nutrir su valía y autoestima y es asombroso como su seguridad y confianza han mejorado desde que los implementamos:

La pared de mi habitacion
La pared de mi habitacion
  1. Da valor a todo lo que venga de ellas: Ya sea un dibujo que hayan hecho para ti, una historia que te quieran contar, una anécdota que te quieran compartir... dale tu atención, escúchale, escúchale de corazón, evitando poner esa cara de: venga acaba ya que tengo un montón de cosas que hacer. Valorando lo que es importante para ella la valoramos a ella.

  2. Demuéstrale que es importante para ti: El otro día compartí un sencillo gesto que me costó menos de 2 minutos hacer y que creó un efecto increíble en mis hijas: les regale algo que ellas me regalan a mi continuamente, una simple nota diciéndoles TE QUIERO!. Se la pegaron al lado de su cama para verla cada noche cuando se van a dormir y cada mañana al despertar. Sintieron que realmente son importantes y eso cimienta la valía como ninguna otra cosa.

  3. Pasa tiempo especial con ella: Tiempo especial significa tiempo dedicado a ella, haciendo lo que a ella le apasiona, sin juzgar, sin ser el centro, sin querer reconducir la actividad. En ese tiempo tú estás ahí para ella y ese es el mejor regalo que le puedes hacer.

  4. Dale responsabilidades: A veces pensamos que hacerles las cosas es algo que ellas nos pueden agradecer pero, si no les damos la oportunidad de hacerlas o les decimos frases como: Anda! déjalo que mejor lo hago yo!, les estamos haciendo sentir que no son capaces y su valía se deteriora enormemente. La próxima vez ni siquiera lo intentará, porque ya se sembró en su mente la semilla del NO PUEDO y esta es el enemigo número 1 de una autoestima saludable.

  5. Confía en ella: Frases como: Ya sabía yo lo que iba a pasar! Ves como no me puedo fiar de ti! son realmente hirientes y sólo nos conducen a hacerles sentir culpa y mucha frustración. Es importante que ella conozca de antemano las líneas claras que no puede traspasar y dejarle vivir las consecuencias naturales o lógicas en el caso de traspasarlas. Esto le hará ir haciéndose responsable de sus propias decisiones y las irá asumiendo y haciendo suyas.

  6. Dile lo que realmente ella significa para ti: A veces nos cuesta expresar lo que sentimos, a veces podemos incluso sentir vergüenza y otras nos cuesta salir de la inercia de exigencia y queja, para pasar al reconocimiento y las palabras de amor. Si te cuesta, detente, reconócelo, déjalo a un lado y háblale a tu hija con el corazón. Puedes empezar a susurrarle al oído cuando esta dormida. Ella lo va a recibir, su corazón se llenara de amor y tu resistencia se ira diluyendo al hacerte consciente de lo que ella es realmente para ti.

  7. Si tiene razón, dásela: Muchas veces cuando hemos dicho que no, aunque después nos demos cuenta de que fue una decision tomada desde el automático, nos resistimos a admitir que nos hemos equivocado y seguimos reafirmandonos, aunque realmente veamos que no hubiese pasado nada si hubiésemos dicho que si. Nuestras hijas viven estas situaciones con mucha impotencia, incomprensión e injusticia y eso dinamita los cimientos de su valía. Por eso te invito a valorar que es prioritario para ti: tener la razón o no dañar a tu hija?

Siguiendo estas sencillas pautas tu hija crecerá en un ambiente donde se sentirá importante, mirada, valorada y escuchada: necesidades básicas para desarrollar una valía y autoestima fuertes con las que convertirse en la mujer poderosa que potencialmente ya es.

Tú, como mujer y madre, tienes todo lo necesario para ofrecer a tu hija la oportunidad de ser realmente libre y llenar su mochila emocional de todas las herramientas que le permitirán afrontar con éxito todo lo que pueda llegar en su vida. Entra aquí y descubre cómo.

Comparte compañera! Para que este mensaje llegue a todas las mujeres comprometidas con ellas mismas, con sus hijas y con todas las mujeres de hoy y de mañana.

Un fuerte abrazo,

Esther, de Maternidad y Crecimiento