Cómo conseguir que tus hijos colaboren sin conflictos ni resistencia

02.11.2017

El día a día en la vida de las familias con hijos suele ser bastante complicado y conflictivo. Los padres no sabemos cómo hacer que nuestros hijos hagan lo que deben hacer y nos enrocamos en una actitud autoritaria y tirana que solo empeora las cosas.

Te gustaría conocer el secreto para que tus hijos colaboren y hagan sus tareas con gusto y sin malas caras? Acompáñame

Que es una rutina?

Se define rutina como: "Costumbre o hábito adquirido de hacer algo de un modo determinado, que no requiere tener que reflexionar o decidir"

No es esto es exactamente lo que queremos? que nuestros hijos cumplan con sus obligaciones de forma automática, sin reflexionar ni decidir?

Si nuestros hijos hicieran todo lo que tienen que hacer de forma rutinaria se acabarían muchos de nuestros problemas, verdad?

Vamos a ver como podemos hacer que esto sea una realidad.

Las rutinas en casa

Puede sonar a imponer, a rigidez, a estructuración, a limitación y si nos pasamos, puede llegar a ser todo esto, pero si las empleamos de forma consciente y bien dirigidas, los niños fluyen como el agua y son capaces de hacer sus obligaciones con gusto y sin resistencia.

Estableciendo rutinas diarias los niños saben lo que sigue y eso les da mucha seguridad. 

Un niño seguro no tiene que protestar pidiendo que una de sus mayores necesidades sea cubierta: la de seguridad.

Sin rutinas hay inseguridad e incertidumbre. Cada día es diferente y nada es previsible para el niño. Esto hace que su actitud sea de desconfianza, esta mucho mas alerta y la posibilidad de que se produzca una rabieta sin motivo aparente se multiplica varias veces.

Reglas básicas para que las rutinas funcionen

Para que nuestros hijos las entiendan y acepten fácilmente, las rutinas deben ser:

  • Claras

  • Simples

  • y constantes en el tiempo

La constancia es la clave del éxito

Todo se puede adaptar a nuestras necesidades y podemos ser lo flexibles que queramos ser, pero debemos tener en cuenta que si una regla se salta muchas veces, deja de ser una regla y se regresa al caos.

Por ejemplo, si se establece la hora del baño a las 7, la cena a las 8 y meterse en la cama a las 9 y un día por lo que sea llegamos tarde, lo mejor es seguir la rutina baño+cena+cama aunque sea atrasada en el tiempo, pero si llegamos demasiado tarde y llegan incluso dormidos, obviamente los llevaremos directos a la cama.

No hay problema porque un día pase esto y no hay que dejar un evento especial a medias porque se nos pase la hora del baño, pero debe ser algo puntual y los niños tienen que saber que es una excepción a la regla.

Si esto en vez de ser una excepción pasa cada dos por tres, la regla que ellos aprenden es que depende del día que sea toca baño o no y por lo tanto, si un día no les apetece bañarse, pelearán porque ese sea uno de los días que no toca. Resultado: conflicto.

Claridad del mensaje

Es muy importante que nosotros tengamos muy claro lo que queremos lograr con cada rutina específica y que nuestro mensaje sea siempre el mismo para que los niños puedan procesar la información sin posibilidad de interpretación y no les lleguen mensajes contradictorios.

Si no nos involucramos no hay nada que hacer

Para establecer una rutina de forma eficiente tenemos que estar muy presentes, muy conscientes y muy atentos.

Las rutinas son nuevas para todos y no se aprenden ni instauran de un día para otro.

Si esperamos decir: venga! a partir de hoy, después de cada comida todo el mundo se lava los dientes! pero no acompañamos a nuestros hijos y no les explicamos amorosa y pacientemente como se hace, no va a funcionar.

Prediquemos con el ejemplo

La rutina debe ser para todos, sin diferenciaciones.

No podemos imponer la rutina de comer todos los lunes brócoli pero nosotros saltárnosla cuando nos apetezca y hacernos un huevo frito enfrente de nuestros hijos.

El ejemplo es la única forma de influir en los demás y los niños solo aprenden por repetición, nunca por obediencia a los mandatos que reciben.

Debemos ser muy conscientes del mensaje que reciben nuestros hijos cuando actuamos de este modo ya que lo que ellos entienden es que hay clases: los que mandan y los que obedecen y que sólo los que tienen el poder pueden hacer lo que quieren.

Seamos consecuentes con nuestras palabras y nuestros actos para poder realmente llegar a una convivencia igualitaria y donde haya respeto por todos los lados.

Como instaurar rutinas sin morir en el intento

Para que a la hora de instaurar una rutina en casa no nos volvamos todos locos ni lleguemos a la histeria acompañada de enfados, gritos, etc. voy a compartir con vosotros varios tips que os ayudaran mucho.

Ve poco a poco

Lo mas recomendable es ir poniendo rutinas poco a poco y no todas de golpe.

Piensa en cuales son las cosas que provocan más conflictos en tu casa, qué rutinas te ayudarían a minimizarlas y empieza por ellas. 

Si lo que peor lleváis en tu casa es el despertar matutino porque quieren seguir durmiendo y no sabes como levantarlos, haz una rutina para que se acuesten antes y así estén más descansados por la mañana. Podrías adelantar el baño y la cena, evitar la tecnología en las horas previas, leerles un cuento en la cama... lo que tu creas que a ellos les venga mejor, pero hazlo siempre, como un ritual y en una semana la rutina estará establecida y podrás empezar con otra.

Un truco infalible: Usa una cancion para cada rutina.

Quien no conoce la canción "a recoger a guardar cada cosa en su lugar..."?

Cuando los niños oyen la musiquilla lo relacionan directamente con que el tiempo de juego ha terminado y que hay que recoger los juguetes y, si la rutina está bien instaurada, colaborarán sin mayor problema.

Pon una canción para cada rutina: para levantarse, para lavarse los dientes, para ir al baño, para vestirse, para comer...

En YouTube encontraras todo lo que necesitas. Busca "rutinas diarias" o bien una por una "buenos días canción", "bañarse canción", etc. y podrás elegir las que más os gusten.

Si quieres matar dos pájaros de un tiro búscalos en inglés, y así, a la vez que las rutinas se van acoplando suavemente, ellos aprenden buen ingles.

Dibuja su día en la pared

Algo que ayuda mucho porque es muy visual es hacer una linea del tiempo del día con dibujos de cada rutina entendible para ellos y colgarlo en la pared a la vista y al alcance de todos. 

A mis hijas les encanta revisar su día, comentarlo y ver donde estamos en cada momento, lo que también hace que se sientan parte de un todo.

Para nosotros es muy practico, ya que nos ayuda a centrarles en algún momento de resistencia, como por ejemplo, cuando en vez de vestirse por la mañana se ponen a jugar.

En ese momento les cojo de la mano y les muestro donde estamos, qué es lo que toca en ese momento y qué sucede o nos perdemos si no lo hacemos.

En otro momento hablaremos más detenidamente de las consecuencias, pero hay que tenerlas muy claras y que siempre sean consecuencias naturales o lógicas, nunca un castigo.

Pruebalo y cuéntame como te ha ido

Puede que estes algo escéptica, pero te doy mi palabra de que funciona.

Mi vida, en muy poco tiempo dio un giro radical y la relación con mis hijas es mucho más fácil y gratificante desde que pusimos rutinas en casa.

Pruebalo y cuéntame como cambia tu vida.

Si sigues estos tips, los sentimientos de impotencia, la ira y los enfados que nos generan la resistencia de nuestros hijos a realizar sus tareas van a ser parte del pasado y eso se traduce en una relación mucho más proactiva, gratificante y beneficiosa para todos.

Si quieres mas consejos sobre rutinas u otras herramientas para mejorar el día a día en tu casa y la relación con tus hijos, escríbeme o entra mi web Maternidad y Crecimiento y descubre muchas cosas que pueden mejorar tu vida como madre o padre y por supuesto también la de tus hijos.

Si te ha gustado me haría muy feliz que me lo hicieras saber con "un me gusta" y que lo compartas con otras madres y padres a los que les pudiera interesar.

Muchas gracias